Yo nunca duermo, solamente sueño.

sábado, 2 de abril de 2011

Los muñecos buenos y los bichos malos...Gremlins

Sí, las mejores aventuras siempre tienen un bueno y un malo, pero en esta película son el mismo.
Como no, una comedia ochentera, de las buenas, de las crean escuela. No es una de terror, aquí solamente se muere de la risa que es lo importante.

La primera película fue un exitazo, una gran comedia. Yo no la pude ver en los cines porque era joven y como ya he comentado no me llevaban al cine a menudo.
Trata sobre un joven que vive en un pueblo típico americano en una navidad cualquiera, al cual su padre le regala algo muy especial una criatura llamada Gizmo.
El pequeñín es sorprendente y solamente se tiene que cuidar de cumplir unos cuidados con él. Como no se cumplen, el pequeñín sufre primero una multiplicación que da a más criaturas y después una transformación que los hace malísimos.
Todos menos Gizmo el cual muy experto se cuida de que no le pase nada.
Entre ellos uno se hace el jefe, Strike, el cual revoluciona la casa del protagonista y después el resto del pueblo volviéndose a reproducir en cientos de gremlins, hasta que finalmente los consiguen acorralar y eliminar incendiándolos.
A Strike lo consigue derrotar Gizmo en una lucha final de héroe televisivo.

La segunda película tiene todo lo que se necesita para ser un éxito: nuevos personajes que hacen el mismo papel que otros de la anterior entrega y los mejores de la anterior que dan a la historia continuidad.
Fue un éxito ligero de taquilla y critica pero para mi es casi tan buena como la anterior.
Esta vez la historia hace que nuestro pequeñín se traslade a la ciudad para vivir definitivamente con la pareja de chicos protagonista, lo que les lleva a tener que ir a trabajar a la oficina con Gizmo. Ahí volverán a pasar las mismas desventuras de multiplicación y transformación que generaran el caos en el gran edificio de oficinas.
Los chistes y situaciones son muy graciosas incluso se rememoran gags de la anterior película o de otras películas con los graciosos Gremlins.
Ni que decir tiene que la película tiene un final feliz con la plaga erradicada una vez más y nuestro pequeñín feliz y contento de su nuevo hogar, la ciudad.


Gizmo o Moway el protagonista de las películas mitad monito, mitad peluche, todos queríamos tener uno.
Con un aspecto entrañable pero que si no se siguen las reglas puede convertirse en un temible incordio.
Lo más importante es que no se puede mojar, si lo hace se reproduce. Tener uno es genial, tener muchos puede convertirse en un problema.
Como son muy traviesos e independientes seguir las reglas es difícil.
Otra regla es que nunca se les puede dar de comer después de media noche, si se hace prepárate, mutaran a una reptiliana criatura con muy malas intenciones que se volverá contra ti y te lo hará pasar muy mal.
La tercera regla es que no les puede dar el sol, se quemarían y después morirían, que también puede servir para acabar con ellos si se convierten en un estorbo.

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